|

Activistas rechazan revisión
de Ley de Aire Limpio
Por Danielle Knight
Washington, DC, 5 ago (IPS)— La revisión
de la Ley de Aire Limpio de Estados Unidos, impulsada por el
presidente George W. Bush, podría frustrar los esfuerzos por
detener la contaminación que causan las mayores empresas de
energía del mundo, advirtieron activistas de la salud y el ambiente.
Cuando la Casa Blanca informó su política nacional sobre energía,
en mayo, Bush ordenó a la Agencia de Protección Ambiental (EPA)
y al Departamento de Energía que revisaran el impacto de la
Ley de Aire Limpio sobre las centrales de electricidad alimentadas
con carbón, gas y petróleo. Está en juego una sección de la
ley, llamada “Revisión de nuevas fuentes”, que prohíbe a las
operadores de centrales de energía ampliarlas sin instalar avanzados
dispositivos de control de la contaminación. Las compañías de
servicios públicos ejercen fuertes presiones para derogar esta
parte de la ley porque, de lo contrario, deberían invertir miles
de millones de dólares para actualizar sus instalaciones. La
EPA calculó en 1997 que cada año podrían prevenirse hasta 15.000
muertes y decenas de miles de enfermedades respiratorias si
se aplicaran las nuevas normas. La agencia demandó a varias
empresas por violar la ley, pero Bush exhortó al Departamento
de Justicia a revisar esas demandas. El presidente también pretende
reemplazar la “revisión de nuevas fuentes” -considerada la esencia
de la ley de aire limpio- por simples objetivos de emisión de
ciertos contaminantes, anunció el jueves la administradora de
la EPA, Christine Todd Whitman. Las recomendaciones realizadas
a partir de la revisión impulsada por Bush se publicarán el
día 17. “El plan de Bush acabaría con la Ley de Aire Limpio
y crearía más contaminación”, advirtió Peter Altman, coordinador
de la Coalición para la Energía Sustentable y el Desarrollo
Económico, con sede en Houston, Texas. Altman fue uno de los
ambientalistas de Texas y Louisiana, dos estados fuertemente
industrializados, que llegaron a la capital la semana pasada
para urgir a los legisladores a detener la revisión propuesta
por Bush. Muchos activistas, como Altman, llegaron de Houston,
sede de numerosas refinerías petroleras, entre ellas la mayor
del país, operada por ExxonMobil. Una refinería promedio, señalaron,
libera unas 250 toneladas de emisiones tóxicas, incluso dióxido
sulfúrico, óxido nitroso y pequeñas partículas que afectan la
respiración. LaNell Anderson es una activista de la Brigada
Texana del Balde, una organización ambientalista comunitaria
llamada así por los baldes que utiliza para medir la calidad
del aire, que vive cerca de varias refinerías y plantas químicas.
Anderson culpó a la contaminación del aire por el cáncer que
mató a su madre y por las enfermedades inmunológicas que la
afectan a ella, a sus hermanas y a su esposo. “Se nos pide que
sacrifiquemos a nuestros hijos y a nuestra familia en aras de
las ganancias de las empresas. No podemos tolerar más de estas
refinerías ilegales”, dijo. La disputa por la Ley de Aire Limpio
se remonta a 1977, cuando las empresas de energía obtuvieron
una excepción para sus viejas centrales, arguyendo que esas
instalaciones pronto se cerrarían y que los controles de contaminación
para ellas serían demasiado costosos. Hasta la fecha, muy pocas
se han cerrado. Según la EPA, varias refinerías viejas se ampliaron
en los últimos años sin la instalación de modernos controles
de contaminación, en violación de la normas sobre revisión de
nuevas fuentes. “Los contaminadores han quebrantado la ley durante
años y ahora pretenden que los dejen limpios”, dijo Arlene Polewarczyk,
del grupo de Clear Lake por el Aire Limpio, también de Huston.
“En el proceso, la gran perdedora es nuestra salud”, lamentó.
El Departamento de Justicia, en representación de la EPA, respondió
a las infracciones iniciando acciones judiciales en 1999 y 2000
contra decenas de viejas centrales eléctricas. Varios gobiernos
estaduales y organizaciones ambientalistas se unieron al gobierno
en la demanda. Por ejemplo, ocho estados y 17 grupos se unieron
a la acción de EPA contra el gigante American Electric Power.
Por su parte, los acusados se unieron y formaron un nuevo grupo
de presión llamado Consejo Nacional Coordinador para la Confiabilidad
de la Energía Eléctrica. El Consejo contrató a Haley Barbour,
ex presidente del Comité Nacional Republicano, como abogado.
Mientras, los activistas acusaron a las compañías de utilizar
el litigio para debilitar otras disposiciones de la Ley de Aire
Limpio y los esfuerzos de EPA para actualizar sus normas sobre
calidad del aire.
Mumia
escribe sobre Carlo de Italia
Por Mumia Abu Jamal 25 de julio— El reciente
tiroteo por la policía del joven de 23 años Carlo Giulani en
las amotinadas calles de Génova, ha desencadenado una fuerte
marejada en todo el mundo. Giulani, hijo de un sindicalista
romano, era uno de las decenas de miles de manifestantes antiglobalización
que estuvieron en el último de los lugares donde los políticos
y representantes de las grandes corporaciones se han reunido
para asegurar la continuidad de su dominio en la economía mundial.
Carlo era parte de un movimiento creciente, que está uniendo
a los jóvenes del denominado primer mundo con las aspiraciones
de muchos en el llamado tercer mundo. Un movimiento que conmocionó
Seattle, y que ha logrado que el anagrama “WTO” sea conocido
en todo el planeta. Por oponerse a las reglas del capital, por
oponerse al imperio de la riqueza, Carlo Giulani fue tiroteado
por los pistoleros del capital y, como si esto no fuese suficiente,
un vehículo policial pasó por encima de su cuerpo postrado y
herido. Con el brutal asesinato estatal de Carlo Giulani, el
mensaje que se transmite es que el antiglobalismo es un crimen
capital. Esta no es sino la última escalada de las fuerzas armadas
del capital, que ha utilizado crecientes niveles de violencia
para intimidar a las amenazantes hordas de los antiglobalización.
La sangre sobre el asfalto de Génova no comenzó cuando un policía
apuntó con su arma semiautomática al rostro enmascarado de un
anarquista romano. La sangre de Génova fluyó desde las calles
de Gotemburgo, en Suecia, cuando la Unión Europea estuvo celebrando
su cumbre. Allí, la policía también disparó sobre los manifestantes,
hiriendo a tres, a uno de ellos seriamente. Ahora un anarquista,
un antiglobalización yace muerto. Tan pronto como se conoció
la noticia, me vinieron a la mente las palabras del dramaturgo
irlandés George Bernard Shaw, que una vez comentó irónicamente:
“El anarquismo es un juego en el que la policía puede golpearte”.
Shaw, un ardiente socialista, quizás rectificaría su comentario
a la luz de los hechos (si que resulta más asombroso es el modo
en que los representantes del estado y su arma propagandística,
los media, han reaccionado ante esta tragedia. Mientras los
políticos hablaban con la boca chica acerca de la “tragedia”,
ni una sóla sílaba crítica sobre la polcía fue pronunciada,
¿no es así?. Para los media, sin embargo, se trata de un juego
diferente. En prácticamente todos los reportajes, se hablaba
de los manifestantes violentos, sugiriendo además que los mismos
estaban malinformados, o bien eras simplemente unos estúpidos
por arriesgarse y preocuparse por los pobres de África, Asia
o América Latina. Examinad esta cobertura informativa, sesgada
a favor de las corporaciones, y haceros una simple pregunta:
¿Qué habrían escrito si un policía genovés hubiese sido tiroteado
y su cuerpo atropellado por un Land Rover conducido por anarquistas?.
Cada uno de los desagües del sistema habría vociferado acerca
de cuan “viciosos”, “violentos” y “terroristas” eran los antiglobalización,
¡acerca de esto no hay ninguna duda!. En vez de eso, un silencio
sordo. Silencio, cuando los terroristas son los policías. Silencio,
cuando los asesinos son los policías. Silencio, cuando los pistoleros
de las corporaciones se manifiestan. Habeis oído las lecturas
fragmentadas de los políticos, hablando acerca de los “asaltos
a los procesos democráticos” y demás. Sin embargo, ¿cuan democrático
es el G-8?.Este grupo, que se ha elegido a sí mismo, está integrado
por siete de las naciones más ricas del mundo (más Rusia). Si
existen en torno a 193 naciones en todo el planeta, ¿qué hay
de “democrático” en el hecho de que el 4% de esos países establezcan
las reglas de gobierno del resto de la economía mundial?. Miradlo
de otro modo: el G-8 está integrado por representantes de Canadá,
Japón, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos
y Rusia. Si se suman todas las personas de cada uno de estos
países, ello supone en torno a 824 millones, lo que representa
mucha gente. ¡Pero hay aproximadamente 6.000.000. millones de
personas en la Tierra¡. ¿Cómo puede el 14% de la población mundial
establecer las reglas para el 86% restante de personas del mundo?.
Car no estaba “asaltando el proceso democrático”. Él estaba
protestando contra un proceso profundamente antidemocrático.
Él estaba luchando por la mayoría de las personas de este mundo.
(Traducción: Casa de los Pueblos
de América)
Origien: A-Infos News Service
|